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Pasar más del tiempo acostumbrado en la casa, sortear los retos de tener la nevera llena y afrontar la incertidumbre de lo que viene, dispara en varias personas altos niveles de estrés y ansiedad. Dos retos, tan grandes, como el virus mismo.

Es una realidad, ésta es primera oportunidad en que debemos afrontar unidos como comunidad mundial el mayor reto de subsistencia biológica, económica, laboral, social y emocional de los últimos tiempos. 

Es aquí, donde cobran valor las palabras Stephen Covey, según las cuales los seres humanos nos preocupamos el 90% del tiempo del 90% por cierto de los asuntos que NO están en nuestras manos resolver y el 10% del tiempo en el 10% de los asuntos que SI podemos solucionar.

Por eso, dirigir tu 90% hacia el 10% que si puedes manejar, es la clave en éstos momentos.

Para activar tu 90%, te presento a los 7 jinetes del apocalipsis emocional que generan estrés y ansiedad y que, al ser adecuadamente gestionados, te permitirán hacer más llevadera y enriquecedora esta etapa de tu vida:

Jinete #1: La quietud y la falta de rutinas

Tu organismo esta acostumbrado a mantenerse en movimiento, quemar energía y funcionar con base en rutinas: Levantarse, bañarse, alimentarse, laborar y llevar actividades de esparcimiento son naturales para él.

Por eso, cuando optamos por largas jornadas sentados o en cama, no sentimos más agotados, fatigados, con tristeza o decaimiento.

Organizar tu día, levantarte a la hora acostumbrada, establecer jornadas trabajo )que coincidan con los horarios de estudio en casa de tus hijos) acompañarlas de maratones lectura y entretenimiento saludable, serán claves para vivir de una manera más edificante estos momentos.

Jinete #2: Largas jornadas del sueño y de insomnio como consecuencia.

A no ser ésta sea tu rutina habitual, extender la hora en la que te acuestas por ver una serie y, como consecuencia extender o reducir la hora en la que te levantas,  es un mal negocio genera desordenes de sueño. 

Éstos afectan tu concentración, tu memoria, tu capacidad de resolver problemas, además de hacer más lento tu metabolismo.

Por eso, mantener la hora en la que te levantas, la hora en que te acuestas e incluir actividades que te permitan la quema de energía (como el ejercicio en casa), hacer pausas activas si teletrabajas, no solo acelerará tu metabolismo, sino que regulará tus emociones y te facilitará conciliar el sueño en las noches.

Jinete #3: Exceso de redes sociales y noticias angustiantes.

Tus emociones se alimentan de lo que ves, oyes y sientes, por eso, invadir tu día con redes sociales y noticias que emiten constantemente señales de alerta, pánico y que terribilizan las situaciones, solo incrementará tus niveles de estrés, angustia, ansiedad y agotamiento mental.

Seguir la indicaciones de autocuidado y protección, ver noticias solo una vez al día y limitar el tiempo de navegación en dispositivos móviles por asuntos relativos a la cuarentena le dará un merecido descanso a tu mente.

Una buena idea, es enfocar tus búsquedas digitales hacia temas que te enriquezcan, te permitan aprender una nueva habilidad o capacitarte en un tema apasionante.

Jinete #4: El aislamiento o la saturación social.

Los seres humanos somos sociales, por eso cuando vivimos el aislamiento podemos experimentar nostalgia, tristeza o decaimiento, especialmente si vivimos solos.

Por otro lado, cuando perdemos espacios individuales o pasamos más tiempo de lo habitual con las personas con las que convivimos solo algunas horas al día, podemos experimentar saturación y cansancio social.

Implementar videollamadas, acompañadas de tu bebida favorita y retomar el contacto con personas importantes para ti, es una excelente estrategia si vives solo o convives con muchas personas para variar la conversación cotidiana.

¿Has notado lo superficiales que son muchas conversaciones texteando? Por eso, prefiere una llamada o una video-llamada, tu interlocutor te lo agradecerá.

Si convives con varias personas, dividir los espacios de la casa para tener escenarios de sana soledad y respetar dichos espacios, evitando invadirlos, facilitará la convivencia, reducirá la tensión y las discusiones por agotamiento.

Jinete #5: Exceso de televisión, películas y series

Además de la fatiga visual, esta comprobado que ver televisión, películas y maratones de series por espacios prolongados genera dolores de cabeza, agudiza los problemas de sueño, propicia el decaimiento y detona estados de ansiedad.

Es ideal que definas horarios específicos para darte gusto con tus películas y series favoritas. 

Una excelente estrategia, es dejar una serie iniciada y premiarte con ella por leer el capítulo un buen libro, realizar esa actividad casera que tenías aplazada hace tiempo, organizar tu ropa dejando para regalar la que no usas o avanzar en el proyecto de vida que implementarás después de la cuarentena.

Jinete #6: Exceso de comida.

¿Déjame adivinar qué se te antoja cuando estas viendo una buena película? ¿Un buen pedazo de lechuga? ¿trocitos de zanahoria finamente picados? ¿Acaso cereal o una fruta?

Muy unido a los primeros cinco jinetes, la falta de rutinas, la ausencia ee movimiento, el exceso de redes sociales y noticias, el exceso de series y películas detona estados de ansiedad que ocasionan el deseo desenfrenado de comer, fumar o ingerir alcohol.

Dos claves:  primero vence los primeros cinco jinetes y, segundo, en la mañana organiza varios snacks saludables como porciones frutas verdes que elevan menos la insulina, verduras picadas, frutos secos o cereales, de modo que tu primera opción no sean las golosinas y los paquetes, en caso de que el hambre ataque.

Jinete #7: La desesperanza y la preocupación

Cuando no se trata de espacios de vacaciones, reduces tu ritmo de vida y te ves obligado a parar  debes elegir donde colocas tu cerebro: del lado de los obstáculos o del lado de la oportunidad, del lado de la crisis o del lado de la esperanza, del lado del estrés o de la serenidad.

Apuntarle a los dos es imposible para tu cerebro.  Debes tomar una decisión.

Es cierto, muchos estamos pensando en la volatilidad de la economía, la incertidumbre del trabajo o la forma como se ven disminuidos los ingresos, pero quizá éste es el tiempo que la vida te esta concediendo para que reformules la forma como has gestionado tu vida, tus necesidades y construyas maneras distintas de aprovechar tus talentos.

Pre-ocuparte frente a algo de lo que no puedes ocuparte, aparte de generarte fatiga mental y emocional, es un acto de improductividad personal.

Por ejemplo, si le das un vistazo al internet, descubrirás como muchas personas están aprovechando el tiempo para reinventarse profesionalmente y convertir estos días de crisis en oportunidad (si necesitas ayuda en ello, estoy para servirte)

Finalmente, como verás tienes muchas cosas para hacer en éste tiempo…

La palabra cuarentena tradicionalmente describe procesos maravillosos en la historia judeocristiana y de la vida misma: 40 días duró el diluvio universal, 40 días estuvo Jesús en el desierto del que salió fortalecido para cumplir su misión, 40 años fue el camino del pueblo judío para llegar a la tierra prometida y 40 semanas dura la gestación de un ser humano.

Todos procesos de cambio, transformación y reinvención ¿Qué pasaría si este fuera el espacio que la vida te esta concediendo para llegar como un nuevo ser humano, después de estos días de receso?.

¿Qué jinetes descubriste en tu vida?¿Qué otras formas conoces para aprovechar de manera enriquecedora éste tiempo? Cuéntame aquí abajo. Te leo y te respondo.

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